jueves, 12 de noviembre de 2020

El Espacio de su Naturaleza Esencial

Satsang es una oportunidad para quien ya descubrió que la Paz no se puede encontrar externamente, que la búsqueda constante de experiencias objetivas no puede generar un resultado real. No es posible encontrar la Paz, la Libertad y la Felicidad en experiencias externas.
Usted no puede sentirse completamente Libre, Realizado, en plena Felicidad, no puede vivir la Presencia Divina, porque el movimiento interno de la mente lo impide. Los pensamientos y sentimientos ahí están generando estados internos de conflicto. Para librarse del conflicto, usted va en busca de una experiencia externa, objetiva. En realidad, al hacer eso, cualquier experiencia que usted tenga será tan solo una experiencia dentro de la creencia, aún dentro de la mente; esta tan solo reflejará un estado de la propia mente. Esto solo confirmará que usted sigue siendo una entidad separada, que “usted” está en la experiencia como una entidad separada.
Entonces, es un asunto que no se resuelve. El asunto de sentirse separado, sin duda, no es para nada pacífico, feliz, en Libertad; es algo aprisionado, contenido en una prisión. Esto porque oculta su Naturaleza Divina, oculta la verdadera Paz, Libertad y Felicidad.
Así, toda experiencia que usted tenga, estará siempre dentro de la mente, nunca más allá de ella. Por lo cual, esta forma de búsqueda no resuelve el sentido de separación. La Presencia Real, que Usted es en su Ser, es en sí misma Libertad, Felicidad, Paz. Puedo ilustrar eso como un espacio en el que usted ve ciertas cosas. Las cosas están en el espacio, pero el espacio en sí no se puede ver, solo se pueden ver las cosas. Los objetos en un determinado espacio se pueden ver, pero el espacio no. En realidad, es cuando el espacio se ocupa que realmente no se puede ver, porque es como si no estuviera y solo estuvieran los objetos. Este ejemplo es muy interesante, pues los objetos solo pueden estar presentes porque hay un espacio anterior a ellos.
Así que puede ser que toda su experiencia sea solamente la experiencia del objeto y no la del espacio. Toda su experiencia humana, toda la historia de ese personaje, con un nombre, un cuerpo, un conjunto de experiencias, todo esto es tan solo parte de los objetos en el Espacio. El Espacio, en sí, no tiene historia, no tiene cuerpo, no tiene situaciones, problemas, dramas, no tiene experiencia. El Espacio siempre está libre y permanece desconocido; no es algo que se pueda identificar. El Espacio es lo que lo puede identificar a usted, pero usted no Lo puede identificar. El Espacio identifica ese cuerpo, esse nombre, esa historia, pero nada de esto lo puede identificar a Él, porque es anterior a todo esto.
Cuando hablamos de Libertad, Felicidad, Paz, de Realización Divina, estamos hablando de este Espacio. Este Espacio es algo sin nacimiento y sin muerte, es algo que no sufre agitación. Si usted tiene una sala, puede cambiar los muebles de lugar, pero el espacio no cambiará. Esto es justamente lo que sucede con usted. Sus estados internos cambian, pero el Espacio no cambia, las actividades no Lo pueden agitar, es decir, las actividades y la agitación pueden suceder, pero el Espacio continuará intacto, absoluto, sin cambios. Lo Divino en Usted es algo así. La Presencia de la Realidad de Dios, de esa “Cosa” desconocida, que no tiene nombre, forma, cuerpo, historia, es algo así. ¡Esta Presencia Divina permite que todo suceda! Esto puede sonar extraño, pero no hay ningún problema con la agitación. Es decir, cuando usted se ve perturbado, desorientado, asustado, temeroso, infeliz, ¡nada de eso toca este Espacio!
Todo lo que usted ha aprendido en la vida con quienes lo rodean, en la sociedad, en la cultura, relacionándose con “personas”, en este mundo donde aparentemente usted nació, o cree haber nacido, es a vivir en agitación, a vivir agitado. El conflicto, el miedo y el sufrimiento son esa agitación. La historia de la “persona”, de ese personaje ahí, con un nombre, es la agitación —una agitación en el Espacio, no una agitación del Espacio—. Básicamente, el sentido del ego, el sentido de separación, es agitación, y esa es la forma común, “normal”, de conocer la experiencia. Sin embargo, la Presencia permanece igual, y permite que todo aparezca en Ella, sin elegir, sin preferencias.
La mente se agita, el cuerpo se agita, el mundo parece estar agitado, pero estos son objetos en este Espacio. Entonces, no hay ninguna necesidad de buscar una experiencia pacífica, feliz, o de amor, porque la búsqueda en sí es alejarse del Espacio, que ya es pleno, completo. En sí mismo, este Espacio es Paz, Amor, Libertad, ¡Felicidad! Así que no hay necesidad de ese movimiento. En realidad, este no es solo innecesario sino que a su vez mantiene, aún más, la ilusión de que es posible encontrar algo en la agitación, cuando todo lo que usted puede encontrar en la agitación es más agitación. En otras palabras, en estado de conflicto, su movimiento es hacia el conflicto. En estado de miedo, su movimiento es hacia el miedo. En confusión, usted solo puede actuar confusamente, no puede actuar de otra manera, así que su acción será confusa. Si usted está agitado, su acción nacerá de esa agitación. Así que no hay necesidad de búsqueda, pues esta es completamente innecesaria y contraproducente.
Otro punto aquí es que usted no necesita de un conocimiento especial para tomar consciencia de su Naturaleza Esencial, del Espacio, que permanece libre de agitación. Saber que Usted es Eso, y asumir ese Saber, es suficiente. Cuanto más usted permanece consciente de Sí mismo, desidentificado del movimiento de agitación que genera la mente, más se revela la Verdad de su Naturaleza Esencial, que es Paz, que es Felicidad, que es Amor, que es Libertad.
En general, a las personas no les interesa esto. Las personas seguirán en sus búsquedas externas, seguirán agitadas, valorando los objetos, sin consciencia de la Presencia del Espacio. Así, la inteligencia común, o lo que se considera inteligente en este mundo, está justamente en el movimiento hacia las realizaciones externas, en la búsqueda de una experiencia más rica, más profunda, más significativa. Entonces, usted acaba por seguir los pasos de los que tuvieron “éxito”, de las personas “exitosas”, pero recuerde que las “personas”, incluso las “exitosas”, siguen siendo “personas”. “Persona” es sinónimo de ilusión, la ilusión del sentido de una existencia separada, de una identidad viviendo una vida separada; es la carencia de consciencia del Espacio.
Usted tiene que preguntarse hasta qué punto hay algo en usted verdaderamente quemando por Esto, por esta Realización. Es decir, cuanto más profundo, más consciente de Sí mismo, de esta Presencia, de esta Realidad, cuanto más Esto se hace claro, más se revela esa cualidad de Silencio, de Paz, de Libertad, de Verdadera Inteligencia. Aquí, uso la palabra “inteligencia” de una forma diferente a la entendida por la gran mayoría. Inteligencia aquí es consciencia de la Realidad de la no separación. Así que cuanto más usted profundiza en su Ser, en su Estado Natural, que es este Espacio, que también he llamado Consciencia, más se revelan los atributos o las cualidades de su Naturaleza Esencial. Así, usted está realmente tocado por la Gracia, por lo Divino, por la Presencia, por la Consciencia, viviendo en Amor.
Ahora, depende de usted el aplicarse, el involucrarse, el trabajar en esto. Este es el propósito de nuestro trabajo aquí: mostrarle la importancia de un profundo envolvimiento con la Verdad Divina que Usted trae, que Usted es, que está ahí dentro, durmiendo, pero está ahí.
En una película, usted ve cosas como tragedias, escenas impactantes, difíciles, duras, complicadas… Si usted viera eso sucediéndole a usted, quedaría completamente desconcertado, desesperado, pero en una película, usted lo considera una película. Pero ¿será que es tan diferente de lo que usted llama “su vida” ahora, en este momento? ¿Será que lo que le sucede a usted sí es real? Lo de allá es solo una película, no tiene nada que ver con usted, pero las cosas que parecen sucederle a usted no parecen una película; parecen muy reales, muy asustadoras. Entonces, es hora de descubrir este Espacio, el Espacio de su Naturaleza Esencial.
Transcrito a partir de un discurso en un encuentro online, ocurrido el 15 de junio de 2020. Para más información sobre nuestras reuniones, haga clic aquí.

domingo, 8 de noviembre de 2020

Nuestro énfasis está en la Verdadera Meditación

Es bueno estar juntos aquí. Lo que estamos trabajando juntos es el fin de la creencia en una existencia separada. Hay una Realidad presente, y Esta no conoce la separación. Es necesario olvidar completamente todos los conceptos, librarse de toda forma de creencia. La vivencia de Esto es algo directo. Usted vive Eso directamente, no lo cree o lo deja de creer; no se trata de creer ni de no creer. Por eso, le llamamos a Esto “el fin de la ilusión”, pero es necesario librarse inclusive del concepto mismo de ilusión, porque este aún es una creencia.
Si usted realmente está cansado de la identificación con la historia de un mundo externo, a partir de ese momento está listo para Realizar la Verdad sobre Sí mismo. Entonces, el primer paso es ese. Mientras usted esté aún muy encantado con el mundo —y aquí me refiero al mundo psicológico, donde toda su vida está centrada en una falsa identidad—, el conflicto, el sufrimiento y la ilusión permanecerán.
Entonces, si usted olvida ese mundo psicológico, olvida también todo lo que cree y lo que no cree, ya que eso es lo que representa el mundo psicológico. Cuando hablamos del mundo, estamos hablando del pensamiento cultural, a través del cual usted fue educado. Aquí, este olvido del mundo significa estar cansado de la ilusión. El olvido completo de la ilusión significa que nada es, nada existe, y eso es lo que podemos llamar Realización, la Realización de su Naturaleza Divina, Esencial. Es necesario tomar consciencia de su Naturaleza Esencial, no de ese “usted” que cree estar ahí escuchándome hablar. Cuando alguien lo llama por su nombre, usted responde: “Sí, aquí estoy”. Sin embargo, ahí está la ilusión, porque Usted está presente incluso antes de que alguien recuerde el nombre dado a ese cuerpo, a esa forma. ¡Usted está presente incluso antes de saber que está presente! Vean cómo es de interesante esto: la Realidad de su Ser es anterior a la idea de ser “alguien”, a la idea de estar presente.
Usted cree que está ahí porque sabe responder “estoy aquí”. Cuando alguien dice su nombre, surge un pensamiento, que es: “yo”. Alguien lo llama y usted dice “sí, aquí estoy”, pero ese pensamiento “yo” es la ilusión, porque Usted es anterior a la idea “yo”. Creo que ahora quedó muy claro a qué llamo “falsa identidad”, “sentido del ‘yo’”. Repare que el sentido del “yo” es la ilusión de estar presente. Sin esa ilusión, Usted ya es esta Presencia presente, pero no esa “persona” a la que usted llama “yo”.
Así, la investigación sobre sí mismo tiene que tener esa base, ese principio. Esta debe partir de la aceptación de lo que está fuera de lo que la mente puede concluir, idealizar, creer. Lo que es suyo, por ejemplo, es solo una creencia —la creencia de “alguien” presente—. Por lo cual, el “yo”, la creencia de “alguien” presente, es solamente confusión, no conoce el Silencio y la Paz. Así, cuando usted dice “estoy aquí”, se trata de una ilusión, es decir, todo lo que usted piensa, ve y percibe no es la Realidad. Sin embargo, todo lo que usted piensa, percibe y ve es debido a la Realidad, la cual es anterior a eso. Es simple y profundo… ¡La Realidad es la base de todo lo que existe! Esta autoinvestigación no es la investigación del “yo”; es solamente la autoinvestigación, la investigación de la Realidad del no-yo. Esta autoinvestigación le trae el descubrimiento de que no existe un “yo” presente en la experiencia de ver, percibir, sentir, oír, hablar, es decir, en toda y cualquier experiencia. Nuestro énfasis está en la Verdadera Meditación, no en lo que la gran mayoría de personas llama meditación. Usted puede inclusive pasar por algunas fases preliminares de lo que usted llamaría meditación, hasta llegar a este momento aquí.
Estamos abordando algo muy sutil. Cuando la Verdad florece, no hay más espacio para la ignorancia, ni para la ilusión. Aquí, se descarta la ignorancia, la ilusión, e increíblemente, el conocimiento también. En realidad, conocimiento e ignorancia parten de un principio de comprensión meramente intelectual, y eso no funciona aquí. Es muy difícil de entender, pero si usted realmente investiga, indaga, obtendrá Eso, ese Estado sin estado. Usted experimenta su existencia en objetos y pensamientos, los cuales están dentro de la percepción de “sueño”. Usted, en su Ser, está antes de esos objetos y pensamientos, porque Usted ya es la Realidad en Sí misma.
Para conocerse a sí mismo, usted necesita un espejo. Externamente, para ver cómo está su rostro y cómo usted va a verse ante los otros, usted necesita un espejo. Entonces, usted se va a conocer por la apariencia de su rostro y verá lo que eso representa para todos a su alrededor. El espejo solo sirve para eso: saber cómo usted va a verse ante los otros. Así, esos pensamientos, sentimientos, sensaciones y percepciones, dentro de usted, son apenas un “espejo”, para que usted sepa un poco sobre cómo se siente, cómo se ve para sí mismo y para el mundo externo, pero eso no es la Verdad. La Verdad es anterior a ese “espejo”, a esa apariencia.
Usted está aquí para descubrir Lo que Usted es antes de lo que el pensamiento dice sobre lo que es usted, el mundo y el otro; antes de que el espejo diga qué es usted o qué parece ser. Ese es el Despertar de la Inteligencia, y solamente existe cuando está la Libertad de estar fuera del circuito mental, porque la mente es esa limitación, esa apariencia, ese “espejo”. Entonces, su interés por la Verdad debe ser el de descubrir Lo que está más allá de lo que dice el “espejo”, más allá de lo que dice la mente, más allá de la apariencia, de toda idea que usted hace de sí mismo, de todo lo que usted tiene y puede tener psicológicamente, porque son tan solo ideas, conceptos, creencias.
Voy a repetirle esto: el conocimiento, la ignorancia y la ilusión desaparecen en este Estado incondicionado, que está libre de todos los estados. No se trata de entenderlo intelectualmente. Usted tiene que recibir Esto fuera del intelecto. La Verdadera Libertad, Paz, Felicidad e Inteligencia están en su interior, no están afuera. Así que usted necesita olvidar toda experiencia que tiene del mundo y descubrir Lo que está en Usted. Eso está fuera de la experiencia psicológica del mundo. Por lo tanto, el objetivo es descubrir lo que es vivir fuera de la mente, del modelo conocido, y lidiar con todo esto con la Libertad de esa Inteligencia, que no confronta, no entra en conflicto, no está en atrición, no está luchando contra la Vida como Esta es.
No importa lo que esté ocurriendo en el mundo, en la vida, en su cuerpo y en su mente. Descubrir y vivenciar algo fuera de la limitación es la Realización. Así, la Realidad es la base de todo. Entonces, a partir de ahí, usted no se impresiona más con los objetos, con las percepciones, con los pensamientos, con las sensaciones, porque Usted sabe que la base de todo es la Realidad, ¡y no hay más miedo! El miedo permanece en cuanto la mente permanece, con sus creencias, sus conflictos, su futuro y pasado imaginarios —siempre la idea psicológica del tiempo, de prever lo que puede o no suceder—. La mente no tiene control sobre eso, el pensamiento no sabe nada sobre el futuro, porque lo que este hace es crear imaginación sobre el mañana.
La mente no controla nada, ¡absolutamente nada! Nada es seguro, nada es cierto, ¡y esa es la Belleza de la Vida! Esa Belleza es vivir y acoger la imprevisibilidad, salir del límite de lo conocido, de la condición psicológica de vida, de la vida de la apariencia en el espejo, de la idea de un experimentador presente, de la idea de “alguien” en esa autoimportancia, en esa ilusión del control. Todo esto genera miedo y lo sustenta. ¡Eso es la ilusión! Perciban que esa ilusión no tiene realidad, ¡es ignorancia! Sin embargo, esa ignorancia tampoco tiene realidad, ya que está solo en el imaginario de la mente; esta es la que está produciendo eso. Como dije hace poco: ni el conocimiento, ni la ignorancia, ni la ilusión se mantienen ante la Realidad. Esta dimensión de existencia es vivir en la Consciencia, no en la mente, y Usted es esa Realidad en Sí misma. No existe nada fuera de la Realidad, ¡Esta es lo único que es! Solamente hay Consciencia, Verdad, ¡Dios!
¿Ustedes conocen la flor de loto? Esta flor vive en el agua, pero no la toca, permanece en la superficie. Cuando cae agua sobre ella, se escurre y no se acumula. Así, parece que no soporta vivir sumergida, sus pétalos permanecen siempre fuera del agua. El agua cae sobre ella y termina escurriéndose… La flor, en sí, no se deja tocar del agua, no se sumerge. Cuando usted ve la flor de loto, ve todo su cuerpo inmerso, pero la flor, en sí, queda sobre el agua. Cuando el agua sube, la flor sube un poco más para no quedar sumergida. Si el nivel del agua sube un poco, la flor también sube un poco más, para acompañar el ritmo del lago, porque la flor necesita estar sobre el agua.
¿Quedó claro lo que quise decir? Vivir en este mundo sin la ilusión de estar vivo en él es Sabiduría, y Esto es Libertad, es Felicidad. Pero creer estar viviendo en este mundo, creer que usted es de él y que solo esto es la realidad, es olvidar su Verdadera Naturaleza. Parece que la flor de loto no lo olvida: ella siempre está fuera del agua, aun en el agua.
Transcrito a partir de un discurso en un encuentro online, ocurrido el 20 de mayo de 2020. Para más información sobre nuestras reuniones, haga clic aquí.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

¡Descubra Esto directamente!

Es inexplicable e inexpresable la oportunidad de vivir fuera de los conflictos mentales, que son innumerables. La dificultad de la mente común está en aceptar su autolimitación. La mente no va a soltar la autoconfianza y a percibir su limitación fácilmente. Decirle a la mente que es irreal es algo que no va a aceptar.
¿Quién es usted cuando despierta, camina o conduce su auto? Si usted escucha una voz diciéndole que esto es tan solo la apariencia de un mecanismo en funcionamiento, que todo está sucediendo sin la presencia de una entidad, su mente rechazará eso de inmediato. La mente no puede percibir fácilmente su propia limitación, porque la estructura misma de todas sus creencias está en la ilusión de una entidad presente en la experiencia de hablar, caminar, conducir un auto, etcétera.
Estudiando música, usted descubre que hay algo llamado “centro tonal”, alrededor del cual ocurre la música. De la misma forma, esa supuesta identidad, que usted cree ser, tiene un centro alrededor del cual ocurre su movimiento. ¿Qué centro es ese? Es a lo que he llamado “imaginación”. La falsa identidad cree estar hablando, caminando, conduciendo, escogiendo, interactuando, y para que ese movimiento exista, está la ilusión de un centro personal y particular. Ese sentido de una individualidad separada, ese centro, es a lo que he llamado imaginación.
Por lo tanto, sus sentimientos, pensamientos, emociones, sensaciones y acciones no son suyos, no son de “alguien”. Lo que tenemos, en realidad, es el cuerpo y la mente funcionando, pero no hay un centro particular e individual, aunque haya un cerebro individual, con experiencias aparentemente particulares. Usted está funcionando, pero no hay una entidad en ese funcionamiento, el cual es todo de la Existencia, a la que también he llamado Consciencia.
Nuestro trabajo, aquí, es para que usted descubra Esto directamente. No estamos abordando otra idea u otro un conjunto de creencias. Esto aquí no es otro concepto siendo planteado para que usted lo crea. Esta es la Visión de la no dualidad, de la no separatividad, en la cual no hay “persona”. Entonces, cuando hablamos de caminar, hablar, conducir un auto, o pensar, sentir, esto está sucediendo, pero no como lo dice el pensamiento.
Yo sé que ese pensamiento de ser una persona es muy sutil. “Yo vi”; “yo existo”; “yo soy”; “yo tengo”; “yo hago”… Estas son expresiones y descripciones del pensamiento sobre la experiencia, pero son solamente una forma de creencia. Todo esto es tan solo ese “yo”, una referencia para justificar lo que sucede. El punto aquí es que la Existencia no necesita justificar lo que hace, sin embargo, la mente necesita crear una justificación, y eso hace parte de su imaginación. Así, crea un “yo” para sentir o hacer, para ser héroe o víctima, para escoger, decidir, para ser responsable o no, para responsabilizarse o librarse de la culpa de la responsabilidad.
Así que las cosas pueden ir bien o mal, pero siempre habrá la ilusión de que están sucediendo para “alguien” o siendo hechas por “alguien”. Algunos incluso llegan a decir: “No soy yo quien está haciendo eso. Ahora soy libre, no hay ningún ‘yo’”. Sin embargo, estas afirmaciones aún son imaginarias. Ahora, la creencia es en la no existencia de un “yo”, mientras que antes era en la existencia de un “yo”, es decir, el concepto aún está presente. La verdad es que, si hay cualquier sentido, fuerte o sutil, de un “yo”, aunque usted se proclame libre, realizado, iluminado, se denomine “el Buda”, “el Cristo” o “la Verdad Suprema”, esas denominaciones serán tan solo ideas, más conceptos y creencias.
La noción del “yo” es la suposición de que existe una entidad aparte, separada de la Realidad, de la propia Existencia, de la Consciencia. Una vez que usted logra ver Esto, no puede jugar más ese juego. Ese es el juego de la ilusión conceptual, en el que usted puede estar de un lado —el de quienes creen en la existencia de una entidad separada—, o de otro —el de quienes no creen en una entidad separada—, sin embargo, el juego es el mismo y continúa. Hay muchos círculos, muchos lugares, en los que se aborda el asunto de la no separación o la no dualidad, pero todo aún gira alrededor de ese juego, porque eso no se resuelve así, ya que la referencia es siempre la creencia, ya sea la creencia en un “yo” o en un “no yo”.
Transcrito a partir de un discurso en un encuentro online, ocurrido el 13 de abril de 2020. Para más información sobre nuestras reuniones, haga clic aquí.

domingo, 1 de noviembre de 2020

El “Yo Soy” Libre

Existe una Libertad para todos nosotros, de la cual tenemos conocimiento directo cuando ponemos nuestro corazón Ahí. No se trata, como muchos suponen, de algo por descubrir al final de una larga búsqueda.
Lo que estamos diciendo, al principio, parecerá extraño para una mente entrenada en su ambición, que vive luchando para conquistar, que siempre ha creído en el esfuerzo de una búsqueda ambiciosa para cumplir sus deseos.
Sin embargo, no es así en la Realización de la Libertad, pues para Esto no hay necesidad de buscar. Primero, porque todo lo que buscamos, de lo cual proyectamos una imagen, ya hace parte de lo que conocemos, es tan solo parte de nuestra ambición, y por lo tanto, no es Real. La Libertad Real no es algo que el pensamiento puede producir, porque no hace parte de este.
En segundo lugar, esta Libertad solo puede tener lugar en la Verdad de Dios, no en la idea de Él, porque la idea es parte del pensamiento, mientras que el Dios Real es Ese en el que vivimos, nos movemos y que tenemos en nuestro Ser. Así que abandone toda búsqueda, toda esa búsqueda externa, pues la Verdad de Dios es la Verdad de nuestro Ser.
No podemos encontrar lo que no se ha perdido. ¡Ya somos Libres desde el primer paso! Pero sí necesitamos de una fervorosa y ardiente investigación en dirección a la Verdad que traemos en nosotros mismos, la Verdad de quien somos. Hablo de la investigación de la ilusión de la mente superficial, de lo que creemos ser, en los rincones más profundos de nuestro corazón, porque es ahí que descubrimos quién somos realmente, descubrimos cuál es nuestro Ser Verdadero.
Descubriendo, a través de la autoinvestigación, nuestro Ser Real, nuestro verdadero “Yo Soy”, pasamos a vivir libres del pensamiento, y por ende, libres del tiempo. Este “Yo Soy” es Libre, no conoce ninguna forma de preocupación, ansiedad, deseo o sufrimiento.
Este texto, escrito por el Maestro Marcos Gualberto, en el que se comparte la visión del Sabio sobre la vida, Para más información sobre nuestras reuniones, haga clic aquí.

jueves, 29 de octubre de 2020

¡Encontrando la Paz, la Felicidad y la Libertad!

Esperar una experiencia positiva es una posición totalmente falsa, porque nunca ha habido una experiencia negativa. Usted está a la expectativa de que el mundo cambie para encontrar su felicidad, su paz, pero esto no tiene ningún sentido. Por ejemplo: usted actúa o intenta actuar de forma inteligente, como si supiera lo que debe hacer para evitar el sufrimiento. No entiende que, entre más estudia o aprende sobre lo que debe hacer, más se limita su vida.
Todos sus intereses son mentales, y todos sus momentos —felices e infelices— son solo como experiencias de un sueño. Cuanto más usted se mueve de esta manera, más se acerca a esta forma humana existir, y usted sabe cómo es la “persona” —esta no deja de “ser persona”—. Por eso, he enfatizado la importancia de que usted se desconecte de sus reacciones, porque estas están siempre premeditadas por creencias. Esto no tiene nada que ver con una Vida Divina, y sí con el patrón sufrido, problemático, de “ser una persona”.
Jesús solía decir: “No se ocupen con lo que ustedes vivirán mañana, con lo que comerán, vestirán, o adónde irán”. ¿Por qué decía eso? Usted cree que yo soy demasiado insistente en cuanto a la necesidad de que usted salga de esa historia, de esa imagen, de ese personaje de marido, hijo, esposa, mamá, y cree que es muy difícil, que oír esto es muy duro. Sin embargo, en tanto usted esté interesado en estas cosas, permanecerá únicamente en ellas. Es como alguien que está literalmente soñando y que tiene mucho interés en lo que ocurre en el sueño. Cuando sueña y el sueño no es bueno, usted está loco por salir de la situación. Pero cuando el sueño es bueno y agradable, usted quiere permanecer ahí.
La dificultad con la que nos deparamos aquí es que, para el ego, lo agradable es desagradable, así que usted no se mueve para ir más allá del “sueño”. En el fondo, usted ama ser madre, padre, marido, hijo, novio, ser “gente”, y no percibe que querer esto es cargar siempre con el miedo. Usted piensa: “Yo puedo existir, vivir, estar vivo, ir al trabajo, alimentar a mi hijo, llevarlo a la escuela, tomar decisiones, ser amado, aceptado…”. Pero cada una de estas posiciones tiene su posición opuesta. Usted hará todas esas cosas, pero si no puede hacer alguna, habrá mucho dolor, mucho sufrimiento. Usted tiene la fuerte sensación de que la vida es continuar luchando, pero cuando no pueda luchar más, se va a deprimir, solo, aislado, en sufrimiento.
El problema realmente no está en el hacer, sino en la idea de que “usted” está presente en eso. Usted piensa: “Yo nací para un gran propósito, tengo una gran misión, haré grandes cosas. Por eso, tengo que luchar, tengo que batallar mucho hasta tener la victoria absoluta”. Esa es la postura de la mundanidad, del patrón de ser miserable.
Así, usted no encuentra belleza, encuentra solamente lucha. ¿En qué piensan las personas?, ¿sobre qué hablan?, ¿qué es la vida para ellas? Ahora, está el caso de la nominación de un nuevo ministro de Salud, las actitudes del presidente, el coronavirus, la cuarentena… Para las personas, la vida es eso, sumado a la particularidad de media docena de hijos, nietos y de quienes están a su alrededor. Todos están hablando de esas “historias” tan importantes para ellos.
Entonces, usted se depara con Buda, con Jesucristo, y ellos dicen: “No ocupe su mente con el mañana, con lo que va a comer, a vestir, si estará vivo o no el próximo fin de semana”. ¿Ellos son de otro planeta? ¿Será que, en realidad, ellos son de otro mundo? ¿O será que solo parece que están en este mundo, pero no están en ese “sueño” en el que usted cree estar? Ellos no piensan: “¡Yo existo!”, “¡Yo soy!”, “¡Yo haré!”, “¡Voy a realizar cosas mañana!”, “¡Quiero hacer una gran historia!”. Ellos entienden que no están aquí para hacer.
Sin embargo, mire a las personas a su alrededor. Están con miedo, porque hay decisiones que aún no han tomado y deseos que no han alcanzado. Es así: primero, el deseo era tener dos hijos, y ahora, criarlos, porque aún no son adultos; después, el deseo será ver a los hijos de ellos, y después, vivir mucho para poder ver a los hijos de los hijos de ellos. Pero llegó el coronavirus, y se escucha el sonido de las ambulancias al pasar… Cada vez que lo escuchan, se afecta algo internamente y estas personas ven la propia muerte cantada por la sirena de una ambulancia. No sé si ustedes entienden lo que digo… Hay personas a su redor deprimiéndose al oír una ambulancia pasar.
Así que, ser una “persona” no es algo gratificante. Pasar por los mismos viejos caminos, pisar los mismos pasos, dar los mismos pasos en la misma dirección, no me parece muy bueno. No tome pensamientos como “¿Qué debería comer?” o “¿Qué debo hacer?” ¡No los tome! La mayoría de las personas tiene pensamientos de ese tipo: “¿Qué voy a hacer?”, “¿Qué voy a realizar?”, “¿Dónde voy a estar?”, “¿Cómo será el futuro para mí y para los míos?”.
Jesús, si estuviera frente a usted, diría: “¡Deje el mundo en paz y las cosas donde están! ¡Deje que cada cosa siga su propio destino! ¡Deje que cada cosa sea como es! Vea todo esto como un juego, cuyo resultado no está en sus manos. ¡Abandone el apego! ¡Abandone también el abandono del apego!”. Él le diría, también: “¡Vaya más allá de este mundo, más allá de la idea de hacer algo, o de ganar y perder algo!”.
Así que deje el mundo en paz, deje las cosas donde están. ¡No se envuelva! Me refiero a que no se envuelva internamente, psicológicamente. Así, usted será Libre y puede conocer a Dios, vivir la Verdad, ser Feliz. ¿Sabe qué sucede entonces? Su patrón de “sueño” termina.
Alguien en un estado de total aflicción psicológica se lanza del séptimo piso del edificio. Su desorden psicológico es tan dolorosamente agudo que cree poder librarse del mundo así, creyendo que así acabará todo. Entonces, viene un Sabio indio y dice: “Él va a buscar un nuevo vientre, porque quedó debiendo mucho y aún tiene muchos pendientes, muchos deseos que quiere y aún no ha podido cumplir”. El Sabio dice que la persona necesitar volver otra vez, y otra, y otra, y otra vez, para resolver asuntos inconclusos. A usted le parece dramática esa historia, ¿no? ¿Cree que su pequeña historia no es tan dramática? Mientras usted tenga deudas, tendrá que resolverlas; si está debiendo, tiene que pagar; si está huyendo, será capturado; si no quiere algo, lo va a tener. Así que su historia es igual de dramática.
Si usted tiene alguna forma de miedo, si quiere escapar de algo, entonces eso tendrá. Es decir, de alguna forma, usted está en deuda. Los Sabios le llaman a esto “reencarnar” o “volver a nacer”, yo lo llamo la “continuación del sueño”. ¡El “sueño” continuará! Si nada se resuelve, ¡todo continuará! ¡Así que saque a su mente de eso! En otras palabras, no deje que los pensamientos se viren a lo externo, porque entonces estas condiciones comienzan a tomar lugar.
Si sus pensamientos vuelven a la Fuente y desaparecen en el Corazón, ¡usted encontrará Paz, Felicidad y Libertad absolutas! ¡Así que saque a sus pensamientos del mundo! Tráigalos todos de vuelta a la Fuente, que es el Silencio, y entonces, ya no habrá deuda, “sueño” es historia. Así, el mundo acaba.
Trecho de um Satsang intensivo online ocorrido no dia 16 de Maio de 2020. Para más información sobre nuestras reuniones, haga clic aquí.

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